
Vengo con el cuerpo y la sangre en proceso de depuración y con EL ALMA LIMPIA. Con las piezas encajando lentamente. Letras nuevas para tiempos nuevos, hoy es hoy.
Debo reconocer que mi escepticismo me puede, que para tener la fe por la que preguntaba Antonciño, o cualquier otra fe en lo que sea, hay que saber creer en lo que yo le decía, en lo que no se ve... Y a mí me cuesta.
Pero es lo que hay. Debo creer sin preguntas en todo lo que me hace bien, sea lo que sea. Sólo me importan los resultados. Estos buenos resultados. La tranquilidad, el no alterarme, forman parte activa de mi proceso de recuperacion.
Empecé Abril apoyada en un bastón, mi ayudante para caminar. Lo termino mejorando que es gerundio. Me repito una y otra vez que "despacito" es la palabra y la actitud que me debe acompañar, y de tanto repetírmelo, y por lo vivido con anterioridad, quedo convencida. Así tiene que ser.
Hago de mi mente el mayor y mejor apero de labranza que nunca haya utilizado, y a pesar de saber lo que se siente en la boca del lobo (entre sus dientes), intento sembrar mi cabecita de buena disposición y pensamientos positivos. Volver a reír un poco contigo, saber que cuento, ayuda... Es como un buen riego, ja.
Sé donde se encuentra el límite, y a diario intento no cruzarlo. No espero a no poder más para frenar, lo hago mucho antes... Y así consigo no quedarme fuera de juego más que unas horas.
Sin atajos pero sin rodeos : Avanti.