12 de diciembre de 2008

La mujer feliz. Que las arrugas sean por sonreír.



Hubo un momento del Viernes en el que se me dibujó en la cara la sonrisa MÁS grande del mundo. La sorpresa me pilló con la guardia baja y durante media horita que pasó volando me olvidé de los problemas y fui muy feliz.


Ya sé que no soy la misma. Me cuentan que no suelto carcajadas de las mías de antes. Es que no tengo, de verdad. Esta temporada están agotadas.


Pero me han hecho sonreír y es justo y necesario que quien lo ha conseguido esté al corriente de ello casi casi desde el minuto cero.


Porque hacía mucho tiempo que esta nena no sonreía así.


Y a mí, que no soy de sonrisas forzadas, la sonrisa me salió sola.


GRACIAS.

2 comentarios:

Nacho dijo...

Pues me alegro mucho. Ya se te ve tu dedo contento también, jeje.

Y no dejes de sonreir, te lo agradecerán los que pueden disfrutar de tu compañía.

Te he mandado 3 regalos. Espero contribuir a que esa sonrisa que te sacaron el viernes no desaparezca.

Nacho dijo...

Joder. Normal que seas de las de "Cero Fallos". Vaya memoria la tuya.

Me sigues sorprendiendo.